El “Leviatán o la materia, forma y poder de un Estado Eclesiástico y Civil”, resalta el temor y pesimismo que despierta en su autor, las diversas circunstancias que vive Europa y especialmente la Inglaterra del siglo XVII. Si bien el autor tiene una posición fuerte en contra de la escolástica y la tradición religiosa, no debe considerarse ateo, aunque no es un creyente común.
En este trabajo trataremos el nexo que se da entre el contexto geográfico, exterior, y su influencia en el desarrollo del Espíritu, desde la Historia Universal en Hegel y las formas de entender la historia desde este punto de vista. Antes de introducirnos directamente al tema creemos conveniente resaltar algunos detalles.
Hobbes es un empirista ingles, que refuta la tradición aristotélica tomista en ciertos aspectos centrales, tuvo contacto con Descartes a través de Mersenne, pero se distancia de la concepción cartesiana.
En la tradición filosófica nos topamos en reiteradas ocasiones con el “Yo”, con mayor fuerza y fundamento luego de las propuestas cartesianas. Este “yo” es, por un lado, mera subjetividad, pero por el otro es una razón generadora de verdades universales.