Era fría la noche y sólo podía pensar en ti
Era oscura y despejada, miraba al cielo y era como mirar dentro de mí
Sólo te recordaba y te escuchaba, tus risas, oh tus risas!
Tu mirada penetrante como queriendo decir algo,
Como si me conocieras más que a mí mismo.
Tu canto, tu paciencia, tu respiro.
Pasan las horas y en cada minuto un recuerdo
en poco tiempo media vida me viene a la mente
junto a tu voz que resuena en las cuatro paredes de mi cabeza.